Tiny Houses: haciendo de lo simple un estilo de vida

Hace menos de cien años era totalmente normal, la familia estaba acostumbrada a vivir en grandes residencias, con cinco o seis habitaciones, siete baños, estancias, jardines, incluso casas para el servicio o los huéspedes.

Basta con ir a pasear a la colonia Santa María la Ribera o el barrio de Coyoacán en CDMX o bien caminar las calles tradicionales de Analco en Guadalajara para hacernos una idea de la manera en que el espacio era parte fundamental de la forma en construir los hogares en México.

El siglo XXI ha cambiado las reglas del juego, no hay duda, hoy por hoy las casas son prácticamente cosa del pasado y las nuevas generaciones comienzan a ver a la vivienda vertical, edificios de departamentos, como el nuevo paradigma habitacional, sin embargo, una nueva corriente habitacional, pequeñita como su nombre, comienza a abrirse camino y reivindica a la casa como opción para vivir, sin embargo, simplifica el concepto.

Las Tiny Houses o Mini-Viviendas son una corriente arquitectónica y habitacional que nace en Estados Unidos a finales del siglo XX cuando Sarah Sakanka escribe en 1997 el libro “Una Casa no tan Grande”. Posteriormente, en 2005 tras el paso del devastador huracán Katrina Marianne Cusato crea las Cabañas Catrina casas de poco menos de 30 metros cuadrados.

Tras la crisis financiar las Tiny Houses se popularizaron todavía más y aunque aún representan un pequeño porcentaje de las transacciones inmobiliarias en su país de origen, cada vez son más las personas que las voltean a ver pues son consideradas una gran opción para vivir de manera sencilla y sustentable.

Cuando Tiny (diminuto) es mejor

Las minicasas de las que estamos hablando suelen medir entre 20 a 50 metros cuadrados y son espacios que permiten el ahorro en más de un sentido: construirlas cuesta menos pues no se debe invertir una gran cantidad en sus materiales, suelen ser ligeras por lo que la madera o bien el aluminio y el cristal son óptimos, además su mantenimiento también es sencillo y económico y ahorran en servicios pues la mayoría de ellas tiene integradas ecotecnologías que le permiten ser sustentables y ecológicas.

Tiny es mejor porque el mobiliario es multifuncional: cocina, sala, comedor suelen estar juntos y utilizar los mismos muebles, estos, por tanto, suelen tener un doble, triple, ¡cuádruple! propósito.

Pequeñas casitas, el ahorro de los espacios es fundamental por lo que suelen recurrir a tapancos y al aprovechamiento vertical como consigna vital y aunque actualmente se pueden considerar una adición, un lujo en Lamudi creemos que poco a poco se irán popularizando pues son muchos los valores agregados que ofrecen.

Pequeña GRAN libertad

Las Tiny Houses llegaron a romper paradigmas, llegaron a cambiar la mentalidad habitacional de muchos de nosotros y para bien pues no sólo ofrecen una manera sustentable y moderna de vivir, también ofrecen una vida abierta al espacio, una vida que voltee a ver a la comunidad pues en lugar de estar encerrado todo el tiempo en casa, los espacios reducidos te obligan a salir al porche, te obligan a levantar la mirada de las pantallas y mirar al horizonte.

Las Tiny Houses son perfectas para las personas con un espíritu libre, pues muchas de ellas pueden ser trasladadas en camiones o en auto, a manera de casas rodantes, la libertad y la movilidad que ofrecen es ilimitada. Ciudadanos nómadas por el mundo, rodando en sus Tiny Houses aboliendo fronteras, creando lazos en distintas comunidades.

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